Eso, veinte años no es nada, sobre todo cuando uno empieza a hacer cuentas y nota que tiene amigos y recuerdos frescos de hace más de veinte años....
Yo no sé si han sido veinte o tal vez quince años, el tiempo que me ha tomado hacerme cargo de este humor de mierda que tengo... el humor y el carácter. Eso de no agradarle a mucha gente, de estar permanentemente puteando contra el mundo, contra
"la gente" (ésa es de un antiguo conocido; esquizofrénico, de cuando no se le declaraba aún la enfermedad. Q.E.P.D.), contra mí mismo, los malos modales, la inoperancia de algunos, el mal servicio, la poca conciencia y la intolerancia, etcétera.
En fin...
Cuando mi sicoterapeuta me va devolviendo cosas que no había querido ver, me voy encontrando con que, de verdad, uno es responsable de su propia felicidad, pero además aquellos que nos tocó el lugar de ser más sensibles, también somos responsables de nuestras actitudes.
En resumen, después de quince días de licencia por depresión, más de un mes de conversaciones con mi analista, media caja de fluoxetina y otro tanto de clonazepan, siento que estoy donde mismo, un poco más conciente de mi rol en este juego, pero aún inestable. Y es que no ha sido fácil sacarme estas ganas de volarme los sesos....